CRB desinvierte en Health in Code y culmina un ciclo completo de creación de valor en innovación sanitaria

Madrid, [20-2-2026] – CRB Bio II, fondo especializado en ciencias de la vida gestionado por CRB Health Tech (antes CRB Inverbio), ha culminado su desinversión en Health in Code (HiC), cerrando un ciclo completo de creación de valor que comenzó con su entrada en el capital en 2013 y que ha convertido a la compañía en uno de los referentes europeos en genómica clínica.

Fundada en 2008 en La Coruña por el Dr. Lorenzo Montserrat, Health in Code nació con el objetivo de desarrollar una plataforma que integrara secuenciación genética y análisis clínico para mejorar la precisión diagnóstica y facilitar la toma de decisiones terapéuticas. Inicialmente centrada en cardiología, la compañía fue pionera en el desarrollo de diagnóstico genético de las miocardiopatías en España, ampliando posteriormente su actividad a otras especialidades médicas.

CRB Bio II tomó una participación significativa en 2013 —junto con Xes Galicia— y asumió un papel activo en la dirección estratégica y el desarrollo corporativo de la compañía. Bajo el liderazgo de CRB, Health in Code profesionalizó su estructura de gestión, reforzó su base tecnológica, amplió su infraestructura científica y sentó las bases de un modelo escalable con ambición internacional.

Durante esta etapa, la compañía multiplicó por ocho sus ventas, expandió significativamente su equipo y su capacidad operativa, e inició su internacionalización. En 2019, el mercado internacional representaba cerca del 30% de la facturación, principalmente en grandes países europeos.

En 2020, tras esta fase de crecimiento y consolidación liderada por CRB, Alantra Private Equity tomó el control de la compañía mediante una operación de buy and build, integrando Health in Code con Imegen, Genycell Biotech y posteriormente Genologica, creando una plataforma de genómica clínica totalmente integrada. CRB mantuvo una participación en la compañía en esta etapa, reafirmando su compromiso con su desarrollo.

Desde entonces, y bajo la continuidad accionarial de Alantra, la compañía ha más que duplicado sus ingresos —pasando de €24 millones a más de €50 millones—, ha consolidado su liderazgo en el mercado nacional y ha escalado su estructura hasta aproximadamente 200 empleados, prestando servicio en más de 30 países.

La operación actual, en la que Alantra Private Equity ha incrementado su participación a través de un vehículo de continuación liderado por Hayfin Capital Management y respaldado por una base diversificada de inversores institucionales, proporciona liquidez a los inversores existentes a un múltiplo de tres veces el capital invertido y da entrada a Mérieux Equity Partners como accionista minoritario con un 20%. Esta nueva etapa tiene como objetivo impulsar el crecimiento orgánico y vía adquisiciones estratégicas, con la ambición de alcanzar €100 millones de ingresos en cinco años.

Para CRB, esta desinversión representa el cierre natural de un ciclo de acompañamiento estratégico desde una fase de expansión temprana hasta su consolidación como plataforma europea.

“Health in Code representa plenamente nuestro modelo de inversión: identificar tecnología diferencial nacida del entorno científico español, acompañarla activamente en su profesionalización y escalado, y generar un ciclo completo de creación de valor que combina retorno financiero con impacto sanitario y social. Esta desinversión confirma que es posible transformar ciencia de excelencia en compañías con dimensión internacional”, afirma Enrique Castellón, socio fundador de CRB.

“Este caso demuestra que la transferencia tecnológica, cuando cuenta con capital especializado y gestión estratégica, puede convertirse en un motor estructural de desarrollo económico. España dispone de investigación clínica y científica de primer nivel; el reto es articular los mecanismos adecuados para convertirla en empresas competitivas a escala global”, añade Castellón.

La operación pone de relieve el papel de los fondos especializados en etapas tempranas como catalizadores del ecosistema biotecnológico, facilitando la transición desde la innovación científica hacia modelos empresariales sólidos, escalables y capaces de atraer capital internacional.